| Fuerte reacción por los diagnósticos de bipolaridad en niños |
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Página 1 de 6 El trabajo de psiquiatras del Hospital General de Massachusetts genera debate. Por Scott Allen, Staff del Globo / Junio 17, 2007 Nadie ha hecho más para convencer a los Norteamericanos de que hasta los niños pequeños pueden sufrir los peligrosos cambios de humor del trastorno bipolar que el Dr. Joseph Biederman del Hospital General de Massachusetts. Desde su elevada postura que le confiere ser uno de los más influyentes psiquiatras infantiles, Biederman ha propagado a lo largo y a lo ancho su convicción de que la montaña rusa emocional del trastorno bipolar puede comenzar "desde el momento que el niño abrió sus ojos" al nacer. Los psiquiatras solían tratar el trastorno bipolar como una enfermedad que comienza en la edad adulta temprana, pero algunos ahora lo diagnostican en niños que prácticamente acaban de dejar los pañales, tratándolos con potentes medicaciones antipsicóticas, basados en el trabajo de Biederman. "Necesitamos tratar a estos niños. Están en un estado desesperado," dijo Biederman en una entrevista, presentando un video clip de una llorosa madre describiendo la manera en que su hija en edad preescolar la atacaba antes de que la criatura comenzara el tratamiento para el trastorno bipolar. El jefe de psicofarmacología del Hospital Gral. de Massachusetts compara su trabajo con los grandes avances científicos del pasado, tales como la invención de las primeras vacunas contra enfermedades. Sin embargo, la muerte de una niña de 4 años de edad de Hull, por una sobredosis de drogas que se le recetaron para tratar el trastorno bipolar y el Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, ha disparado una creciente e intensa reacción contra Biederman y sus seguidores. Los padres de Rebecca Riley han sido acusados de haberle dado intencionalmente sobredosis de Clonidine, una medicación usada a veces para calmar niños agresivos. Muchos se han preguntado por qué, para empezar, una niña tan pequeña estaba siendo tratada con Clonidine y otras dos drogas psiquiátricas, incluyendo una que no está aprobada para su uso en niños. La psiquiatra de los Riley ha dicho que ella fue influenciada por el trabajo de Biederman y su protegida, la Dra. Janet Wozniac. “Ellos son, con mucho, la luz que nos guía en términos de proporcionar liderazgo en el tratamiento de los niños que tienen trastorno bipolar." dijo J. W. Carney Jr., el abogado de la Dra. Kayoko Kifuji, psiquiatra del Centro Médico de Tufts, Nueva Inglaterra, quien temporalmente renunció a su licencia médica después de que la niña Riley murió, el 13 de diciembre del 2006. "La Dra. Kifuji se adhiere a los puntos de vista del equipo del H. Gral. de Massachusetts." Parte de las críticas a Biederman hablan de un problema más profundo de la psiquiatría: los extensos vínculos financieros entre la industria de las drogas, y los investigadores. Biederman ha recibido donaciones de 15 compañías fabricantes de drogas y quien les sirve como orador pagado a siete de éstas, incluyendo a Eli Lilly y Cia., así como a la Farmacéutica Janssen, las cuales fabrican las estas drogas que les proporcionan ganancias multimillonarias, los antipsicóticos Zyprexa y Risperidol, respectivamente. Aunque no mucho dinero se destinó para la investigación de la bipolaridad, los críticos dicen que los recursos económicos sí les ayudan a avanzar en su agresiva filosofía para el tratamiento mediante las drogas. Numerosos psiquiatras dicen que la sobredosis de la niña Riley sugiere que el trastorno bipolar se está convirtiendo en una moda psiquiátrica, dejando a miles de niños con riesgosas medicaciones basadas en síntomas tales como irritabilidad crónica y agresividad, que podrían tener otras causas. El padre de la niña Riley, por ejemplo, recientemente acababa de volver al hogar después de haber sido acusado de abuso infantil, según la policía. Desde la muerte de la niña, las autoridades estatales han lanzado una revisión a 8, 343 niños que están tomando las más nuevas medicaciones antipsicóticas, bajo el programa Medicaid (seguro médico popular), para condiciones que incluyen el trastorno bipolar, para asegurarse de que el tratamiento sea apropiado. Los psiquiatras demasiado a menudo recetan estas medicaciones, las cuales tienen efectos adversos tales como aumento de peso y riesgo de enfermedad cardiaca, sin tomar en cuenta los problemas que tienen los niños en su vida, dijo el Dr. Gordon Harper, director de servicios de niños y adolescentes en el Departamento de Salud Mental del Estado. El comparó la manera de diagnosticar con "afinar el piano en el momento en que va pasando el tren subterráneo." |



